viernes, 12 de noviembre de 2010

COMENTARIO DE UN TEXTO DE ROMEO Y JULIETA

OTRO  COMENTARIO (MUY ÚTIL) DE ANA JIMÉNEZ (IES LA MADRAZA)


PRÍNCIPE.- Esta carta confirma las palabras de este bendito fraile. En ella habla Romeo de su amor y de su muerte: dice que compró veneno a un boticario de Mantua, y que quiso morir, y descansar con su Julieta. ¡Capuletos, Montescos, ésta es la maldición divina que cae sobre vuestros rencores! No tolera el cielo dicha en vosotros, y yo pierdo por causa vuestra dos parientes. A todos alcanza hoy el castigo de Dios.


CAPULETO.- Montesco, dame tu mano, el dote de mi hija: más que esto no puede pedir tu hermano.
MONTESCO.- Y aún te daré más. Prometo hacer una estatua de oro de la hermosa Julieta, y tal que asombre a la ciudad.
CAPULETO.- Y a su lado haré yo otra igual para Romeo.
PRÍNCIPE.- ¡Tardía amistad y reconciliación, que alumbra un sol bien triste! Seguidme: aún hay que hacer más: premiar a unos y castigar a otros. Triste historia es la de Julieta y Romeo.

Tema del fragmento y relación con el resto de la obra.

El tema del texto es el arrepentimiento y la reconciliación de Capuleto y Montesco.

El príncipe determina que el hallazgo de la carta en la que Romeo confiesa su intención de suicidarse exculpa a fray Lorenzo. La muerte de los jóvenes esposos provoca que las dos familias, antes enfrentadas, se arrepientan de su odio mutuo y decidan honrar a la pareja con sendas estatuas de oro.

El fragmento corresponde al final de la obra, es su colofón. La declaración final del Príncipe es la conclusión y despedida, dirigida
 tanto a los presentes como a los propios espectadores.
Antes ocurre la muee de los enamorados y al encontrarse sus cadáveres y el de Paris, el príncipe exige que los testigos le expliquen qué había originado tan fatal desenlace. Fray Lorenzo muy valiente comenzó a confesarlo todo. Además, la carta que Romeo dio a Baltasar le daba la razón. Acto seguido, el príncipe les reprocha a los Montesco y los Capuleto la desgracia que ha caído en Verona y estos, desolados, se arrepienten de su enfrentamiento. Aunque, como dice el rey, “una tardía reconciliación”. De este modo Romeo y Julieta mueren habiendo cumplido el deseo de no separarse. O como escribió Quevedo, suss cenizas polvo serán, mas polvo enamorado.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

ROMEO Y JULIETA

COMENTARIO DE TEXTO (de Ana Jiménez Ortega)





JULIETA.- ¡Ay, Dios! ¿Qué sucede? ¿por qué tienes las manos cruzadas?

AMA.- ¡Ay, señora! murió, murió. Perdidas somos. No hay remedio... Murió. Le mataron... Está muerto.

JULIETA.- ¿Pero cabe en el mundo tal maldad?

AMA.- En Romeo cabe. ¿Quién pudiera pensar tal cosa de Romeo?

JULIETA.- ¿Y quién eres tú, demonio, que así vienes a atormentarme? Suplicio igual sólo debe de haberle en el infierno. Dime, ¿qué pasa? ¿Se ha matado Romeo? Dime que sí, y esta palabra basta. Será más homicida que mirada de basilisco. Di que si o que no, que vive o que muere. Con una palabra puedes calmar o serenar mi pena.

AMA.- Sí: yo he visto la herida. La he visto por mis ojos. Estaba muerto: amarillo como la cera, cubierto todo de grumos de sangre cuajada. Yo me desmayé al verle.

JULIETA.- ¡Estalla, corazón mío, estalla! ¡Ojos míos, yaceréis desde ahora en prisión tenebrosa, sin tornar a ver la luz del día! ¡Tierra, vuelve a la tierra! Sólo resta morir, y que un mismo túmulo cubra mis restos y los de Romeo.

AMA.- ¡Oh, Teobaldo amigo mío, caballero sin igual, Teobaldo! ¿Por qué he vivido yo para verte muerto?



Tema del fragmento y relación con el resto de la obra.


El tema del texto a comentar es la llegada de la nodriza con la noticia de que Teobaldo había sido asesinado por Romeo, aunque Julieta, en un principio, cree que el asesinado es Romeo y no para de lamentarse hasta que descubre la realidad de lo hechos.