lunes, 24 de octubre de 2011

Shakespeare
Romeo y Julieta
Un celoso disfrazado de cura...

Comentario de Natalia Ubago López

La mujer repuso:
‑En buena hora.
Y cuando tuvo tiempo se fue a la abertura e hizo el signo usado, el cual, al sentirlo Filippo de inmediato vino allí; la mujer le dijo lo que había hecho por la mañana y lo que el marido le había dicho después de comer, y luego dijo:
‑Estoy segura de que no saldrá de casa sino que se pondrá de guardia a la puerta, y por ello encuentra el modo de venir esta noche aquí por el tejado, de manera que estemos juntos.
El joven, muy contento de esto, dijo:
 ‑Señora, dejadme hacer.

sábado, 22 de octubre de 2011

COMENTARIO DE UN TEXTO DEL DECAMERON (Jornada VII, 3)
Manuel Quintana Carrasco
No pudo Filostrato hablar tan oscuro de las yeguas partias que las sagaces señoras no le entendiesen y no se riesen algo, aunque fingiendo reírse de otra cosa. Pero luego de que el rey conoció que su historia había terminado, ordenó a Elisa que ella hablara; la cual, dispuesta a obedecer, comenzó:
 Amables señoras, el conjuro del espantajo de Emilia me ha traído a la memoria una historia de otro conjuro que, aunque no sea tan buena como fue aquélla, porque no se me ocurre ahora otra sobre nuestro asunto, la contaré.
Debéis saber que en Siena hubo en tiempos pasados un joven muy galanteador y de honrada familia que tuvo por nombre Rinaldo; y amando sumamente a una vecina suya y muy hermosa señora y mujer de un hombre rico, pensó en convertirse en su compadre; y haciendo amistad con su marido, del modo que más conveniente le pareció se lo dijo, y así se hizo.

El tema de este fragmento es el inicio de la historia de Rinaldo, contada por Elisa.

En primer lugar, se menciona la risa disimulada de las damas, debida a la procacidad del relato de las yeguas de Partia contado por Filostrato. A continuación, el rey de esta jornada, Dioneo, nombra a Elisa que continúe narrando otra historia,ar lo que ella obedece. Por último, aparece el inicio del cuento, que trata de un joven llamada Rinaldo, que se enamora de su vecina y, para que le sea más fácil verla y estar con ella, se hace compadre del marido de esta.  


Boccaccio según Todorov
Boccaccio según Fernando Savater

jueves, 20 de octubre de 2011

DECAMERON (JORNADA VII)

SÉPTIMA JORNADA




COMIENZA LA SÉPTIMA JORNADA DEL DECAMERÓN, EN LA CUAL, BAJO EL GOBIERNO DE DIONEO, SE DISCURRE SOBRE BURLAS QUE POR AMOR O POR SU SALVACIÓN HAN HECHO LAS MUJERES A SUS MARIDOS, HABIÉNDOSE APERCIBIDO ELLOS O NO.




Todas las estrellas habían huido ya de las partes del oriente, con la excepción de aquella que Lucifer llamamos, que todavía lucía en la blanqueciente aurora, cuando el senescal, levantándose, con un gran equipaje se fue al Valle de las Damas para disponer allí todas las cosas según la orden y el mandato habido de su señor. Después de cuya marcha no tardó mucho en levantarse el rey, a quien había despertado el estrépito de los cargadores y de las bestias; y levantándose, hizo levantar a las señoras y a los jóvenes por igual; y no despuntaban aún bien los rayos del sol cuando todos se pusieron en camino. Y nunca hasta entonces les había parecido que los ruiseñores cantaban tan alegremente y los otros pájaros como aquella mañana les parecía; por cuyos cantos acompañados se fueron al Valle de las Damas, donde, recibidos por muchos más, les pareció que con su llegada se alegrasen. Allí, dando una vuelta por él y volviendo a mirarlo de arriba abajo, tanto más bello les pareció que el día pasado cuanto más conforme era con su belleza la hora del día.