miércoles, 12 de marzo de 2014

Don José Aguilera López: el viejo que soñó con una juventud libre

Publicado el 28 II 2014 en  IDEAL

En  1882 se celebró un Madrid un decisivo congreso sobre  la reforma de la educación. Sorprende que la Junta Local de Primera Enseñanza y el ayuntamiento de Granada designaran como representante de la provincia a un maestro sexagenario, don José Aguilera López; pero es que no había nadie más entusiasta ni comprometido con la enseñanza popular que él, y ello a pesar de que existía un nutrido grupo de profesores del Instituto Provincial y de la Universidad ligados al republicanismo, entre los que destacan la figura deslumbrante de Rafael García Álvarez, director del instituto provincial; el mentor de Ángel Ganivet, Antonio González Garbín;  o el profesor de francés Serafín Noguera,  Luis Sansón, futuro alcalde de Granada; José Moreno, Antonio Iglesias, Mariano Gurria y Antonio López Muñoz. Todos ellos fueron a su vez profesores de Ángel Ganivet  en el Instituto o en la Universidad, y a ellos se referirá el escritor posteriormente para lamentar el estado de postración en que había devenido el instituto: El Instituto de Granada es una inmunda pesebrera. Se han ido o se han muerto los cinco o seis profesores buenos que había (Gurría, López Muñoz, García Álvarez) y no quedan más que escombros y sacristanes.

domingo, 2 de marzo de 2014

Comentario de Casida de la mujer tendida de García Lorca


Manuel Guerrero, Eloy López y Hudaifa Slimani (2º Adultos IES Ángel Ganivet)
Verte desnuda es recordar la Tierra.
La Tierra lisa, limpia de caballos.
La Tierra sin un junco, forma pura
cerrada al porve
nir: confín de plata.

Verte desnuda es comprender el ansia
de la lluvia que busca débil talle
o la fiebre del mar de inmenso rostro
sin encontrar la luz de su mejilla.

La sangre sonará por las alcobas
y vendrá con espada fulgurante,
pero tú no sabrás dónde se ocultan
el corazón de sapo o la violeta.

Tu vientre es una lucha de raíces,
tus labios son un alba sin contorno,
bajo las rosas tibias de la cama
los muertos gimen esperando turno.

(Diván de Tamarit)

Canción de Carlos Cano 

1. Organización de las ideas del texto
Se trata de un poema compuesto por dieciséis versos endecasílabos, distribuidos en cuatro estrofas de versos libres.
Las dos primeras estrofas repiten casi completamente el primer verso y es una descripción del cuerpo femenino, comparado con la Tierra; continúa describiendo  la pasión que despierta, expuesta de forma desmesurada e imaginativa.
La tercera estrofa, construida con verbos en futuro, evoca la previsible consumación del acto amoroso, como una ley  natural inevitable.
La última estrofa es una reflexión final; trata de la consecuencia del acto amoroso: el embarazo, como parte de la fertilidad femenina y la permanente regeneración de la naturaleza.
2. Tema
La pasión que despierta la contemplación del cuerpo desnudo de una mujer.
Resumen
El cuerpo suave de la mujer desnuda recuerda la belleza de la tierra lisa, sin accidentes, que  es regada por el agua de la lluvia o la furia del mar. La mujer se entregará a la pasión que despierta en el hombre, y ese amor germinará en su seno una nueva vida.
3. Comentario crítico
“Casida de la mujer tendida” consiste en la descripción  poética del cuerpo femenino. Hay versos de significado obvio y otros de difícil interpretación. El cuerpo se asocia por su belleza a la Tierra, pero también es visto como esperanza de fertilidad y regeneración permanente del universo.