lunes, 23 de noviembre de 2015

García Lorca en Guadix


Alfonso García-Valdecasas, José Segura, Rafael Aguado,
García Lorca y  Falla en Purullena, camino de Guadix
LA GACETA LITERARIA (15/2/1928) publicó el siguiente artículo de su corresponsal Juan Aparicio,  que da cuenta de la visita efectuada por Lorca a Guadix. Junto a Carlos  López Abellán, Rafael Carrasco y Francisco Giménez, formaban la vanguardia artística de la ciudad, convertidos al "arte nuevo", a las vanguardias. Este mismo año Juan Aparicio se trasladaría a Madrid como redactor de la citada revista. El artículo refleja muy bien el carácter explosivo, divertido, curioso, culto y generoso del poeta, así como el estilo fresco, rico y atrevido de Aparicio.
Los viajeros en Lacalahorra
FEDERICO GARCÍA LORCA EN GUADIX
El día del Rey tuvimos a Federico con nosotros. Un Fiat nos lo trajo. Y la noche –a las ocho- lo devolvió a Granada. Haremos la contabilidad de su visita, el balance de lo que nos dio y lo que le dimos.

viernes, 6 de noviembre de 2015

Don Francisco Márquez Torres, primer lector del Quijote



                                                                                              Publicado en IDEAL 04/11/2015
El día cinco de noviembre de 1615 quedaba impresa, aprobada y lista para su distribución y venta la segunda parte del Quijote, en un tomo compuesto por setenta y tres pliegos de papel, tasado  en 292 maravedís. Como era obligatorio en la época, antes de pasar a la imprenta, Cervantes tuvo que entregar el manuscrito de su novela al Vicario del Consejo Real para que le concediera la autorización de ser publicada. El Consejo encargó la concesión de dicha licencia al licenciado don Francisco Márquez Torres, que firmó la aprobación el 26 de febrero de 1615.  Más de ocho meses tardaron en la imprenta en componer el libro (mucho tiempo, si consideramos que  en la composición de la Primera Parte, que tiene ochenta y tres pliegos, tardaron solo tres meses).

domingo, 25 de octubre de 2015

Perícopas de Ángel Ganivet

 Al terminar la paramera de los Llanos del Marquesado, el autor contempla a Guadix; y la visión de la Sierra coronada de nieves, de los torreones moriscos teñidos de oro, de las torres cristianas batidas de azul y de las huertas y caserios que pueblan el valle en que se asienta le hacen decir: Guadix es una Granada chica. Si algún día se hundiera la Alhambra y se acabara el Albayzín, tendriamos que emigrar a Guadix...
(Viajes románticos de Antón del Sauce, del cofrade  Nicolás María López)


Así, en el hombre lo de menos es seguir estos o aquellos estudios, dedicarse a esta o aquella profesión; lo de más es ser hombre, y para serlo hay que tener encendida la fragua. ¿Cómo se consigue esto? Muy fácil: dándole al fuelle. La fragua del hombre está en el cerebro, y el fuelle es la palabra.

Ya sabéis que amo el aire sano y la luz natural, el agua cristalina y el arte puro. Para mí, la verdadera civilización es la que florece en medio de la Naturaleza.

Una sesión de la Cofradía del Avellano

Vino a buscarme y juntos nos encaminamos, dando un paseo, a la fuente del Avellano, donde aquella tarde había asamblea literaria. No era una reunión casual, puesto que los poyos de la famosa fuente Agrilla estaban ya en aquella sazón lustrosos y un tanto desgastados de prestar servicio a los literatos y artistas granadinos, que habían convenido en reunirse allí todas las tardes para beber agua pura y fortaleciente y hablar de todo lo divino y lo humano con la apacible serenidad que infunde aquel apartado y silencioso paraje. Nosotros llegamos los últimos y hallamos la asamblea en pleno.

lunes, 19 de octubre de 2015

DIEZ COSAS QUE DEBÍAS SABER DEL JOVEN ÁNGEL GANIVET

Casa natal de Ganivet
Enriqueta Lozano, 3
1. Ángel Ganivet  nació en la casa de sus abuelos maternos, en la calle San Pedro Mártir núm. 13 (enfrente del Corte Inglés más o menos) el 13 de diciembre de 1865.
       Se llamó Ángel por su madre, doña Ángeles García Siles. Peros sus padres vivían una calle más atrás, en la calle que actualmente se llama Enriqueta Lozano, núm. 3 (entonces se llamaba calle Darro). Allí vivió hasta los diez años. En 1989 el Ayuntamiento mandó poner en  la fachada de la casa natal una placa conmemorativa, pero la  disposición  nunca se ejecutó.

viernes, 2 de octubre de 2015

LITERATURA UNIVERSAL I (DE LA EDAD ANTICUA AL BARROCO)



LITERATURA UNIVERSAL
PRIMER TRIMESTRE

1.- LITERATURA ANTIGUA.
1.1- LITERATURAS ORIENTALES. LA BIBLIA. EL CORÁN.
Los textos religiosos de los pueblos del Próximo Oriente forman parte de las literaturas más antiguas que conocemos. La Biblia,  ocupa un primer lugar. En su primera parte, Antiguo Testamento, se hallan verdades reveladas por Dios al pueblo judío, antes del nacimiento de Cristo. Redactado en lengua hebrea, comprende libros históricos, proféticos y poéticos. La redacción del Antiguo Testamento duró unos mil años, desde el 1500 a.C. al 500 a.C. aproximadamente.

APUNTES DE MORFOLOGÍA Y SINTAXIS



MORFOLOGÍA
Clases de palabras: variables (determinante, nombre, pronombre, adjetivo, verbo) e invariables (adverbio, preposición, conjunción e interjección).

miércoles, 12 de agosto de 2015

EL SOMBRERO DE TRES PICOS EN SU ANIVERSARIO



                                                                                             (publicado en IDEAL el  03/08/2015)


El 2 de agosto de 1874 aparecieron los primeros capítulos de “El sombrero de tres picos” en la Revista Europea, y a lo largo de dicho mes siguió publicándose la novela en forma de folletín. En septiembre se editó
en forma de libro y no dejó de reeditarse en vida del autor, hasta en once ocasiones. La novela  cautivó inmediatamente a los lectores por la gracia de los personajes, el interés de la trama y la multitud de  datos sustanciosos de la vida cotidiana de un pueblo como Guadix en el siglo XIX, motivos que siguen atrapando al lector actual. A mí, por ejemplo, me intrigan menudencias; por ejemplo, cómo orinaban los curas en las tapias, o cómo los boquerones frescos pudieron formar parte de la dieta habitual en Guadix en el siglo XIX, aunque el dato nos lo confirma don Manuel de Góngora, arqueólogo y amigo de Alarcón, que también dice que los saboreaba en la fonda de Ochoa, en la puerta de San Torcuato, mientras trabajaba en las excavaciones de Gorafe. También Eduardo Soler en su "Sierra Nevada, las Alpujarras y Guadix" (1903) describe cómo "En los meses del verano los pescaderos son losúnicos que atraviesan el Puerto, llevando la carga con mulos pequeños, andarines y seguros, con los cuales hacen jornadas inverosímiles desde la playa al puerto,en cuya venta suelen descansar algunas horas para continuar al Marquesado o hasta Guadix en la misma jornada, y, alguna vez, tomando desde el Puerto sendas que les lleven a Baza". Como estos son múltiples los detalles encantadors  de la vida cotidiana de la época que nos suministra el amenísimo novelista accitano.
Pero la novela tiene más enjundia ideológica e histórica. Don Eduardo Gasset ya señaló que “Esta novela no tiene par en la literatura española” y advirtió sorprendentemente que supone una crítica a “las costumbres hipócritas de una época de opresión religiosa”, viendo más allá de un cuadro cómico y pintoresco.
En el aniversario de la edición de la novelita, hemos de recordar que  se escribe en plena efervescencia revolucionaria, unos meses antes del golpe de estado del general Martínez

domingo, 15 de febrero de 2015

Antonio de Valbuena y Pedro Antonio de Alarcón

Don Antonio de Valbuena fue un crítico literario muy de moda en la segunda mitad del siglo XIX. Muy popular, era tan temido como prolífico. Deslenguado e irreverente, escritores, políticos y aristócratas fueron fustigados por su pluma. Sus artículos eran esperados con ansiedad por el público, especialmente los jóvenes, que los reproducían de memoria, pues eran hilarantes y mordaces y no respetaban a nadie.

En Agridulces (1891) recopila reseñas literarias, entre las que destaca la dedicada a El Niño de la Bola, publicada en 1882. Es una critica devastadora y divertida de la novela del accitano.


Pero otras veces se muestra indulgente con la figura del novelista. En la serie titulada Ripios académicos  procede a satirizar a la mayoría de los académicos.  Compara su libro con una culebra, de la que dice que en su pueblo (era de la comarca leonesa de Riaño) se come todo, menos la cabeza. Se burla de la mayoría de ellos: Cánovas, Núñez de Arce, Menéndez Pelayo o Valera son victimas de su mordacidad inmisericorde. Pero salva de su cuchillo a los ocho que reúnen méritos suficientes para merecer su sillón, que son la cabeza de la Academia, entre los que se cuenta Alarcón, de quien dice:

viernes, 6 de febrero de 2015

El Niño de la Bola. Reseña de Antonio de Valbuena (incluida en Agridulces. 2ª toma. Madrid, 1893)


EL NIÑO DE LA BOLA
(1882)

No ha de faltar quien se escandalice si digo aquí de buenas a primeras que este último libro del Sr. Alarcón es un esperpento; pero, escandalícese quien quiera, yo no puedo menos de decirlo.
¿Qué se ha propuesto el Sr. Alarcón al escribir El Niño de la Bola? No parece cosa fácil adivinarlo. Sólo sé decir que si se hubiera propuesto dar al traste con su reputación de escritor formal, más o menos legítimamente adquirida cuando escribió El escándalo, no hubiera debido hacer su libro de ahora de otra manera.

Don Miguel Gutiérrez Jiménez, ni escombro ni sacristán.

Publicado en IDEAL (05/01/2015)

Colegio Bartolome y Santiago. Antiguo Instituto
Se jactaba Ángel Ganivet de haber disfrutado de excelentes profesores en el Instituto Provincial de Granada, y añadía con típico masoquismo granadino que después no quedaron “más que escombros y sacristanes”. Quizá lo diga resentido por haber suspendido las oposiciones, porque el  instituto de Granada siempre disfrutó de un alto nivel de profesores, como la mayoría de institutos públicos del XIX. Valga como testimonio esta breve semblanza de un profesor: don Miguel Gutiérrez.
Miguel Gutiérrez Jiménez nació en Los Gualchos en 1847. Estudió bachillerato en el Sacromonte y en 1868 se graduó y doctoró en Filosofía y Letras.

martes, 6 de enero de 2015

Poemas de Miguel Gutiérrez a Alarcón (Albores)


Miguel Gutiérrez Jiménez (Los Gualchos, 1848- Granada, 1914) fue catedrático de Gramática Latina y Castellana y Preceptiva y Retórica en los institutos de Guadalajara, Cabra, Jaén, Córdoba y Granada. Fue también ensayista, poeta y periodista. Autor del libro Albores (Granada, 1881), al que pertenecen los tres poemas reproducidos a continuación. En su juventud encontró en Madrid el apoyo de Alarcón, quien  facilitó su entrada en la prensa madrileña y el contacto con la duquesa de Santoña, de quien fue secretario. Llama la atención la reprobación a su antiguo padrino que contiene la poesía dedicada a El Niño de la Bola. En Granada colaboró en El Defensor de Granada y La Alhambra y fundó y dirigió Idearium.


A D. PEDRO A. DE ALARCÓN
EN SUS DÍAS -29 DE JUNIO DE 1878-

Allá, por los floridos tomillares,
Que bordan la colina, que sujeta
La espuma de los mares,
No sé qué brisa, revolando inquieta,
Llevó tu nombre célebre, oh poeta,
Al último rincón de mis hogares.